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Libertad VIajera

27/05/14 Hungría , Reflexiones # , , ,

“No puede llover para siempre”. De nuevos proyectos e ideas pasadas

“No puede llover para siempre”. De nuevos proyectos e ideas pasadas

“No puede llover para siempre”. Cómo no estar de acuerdo con el Brandon Lee del primer Cuervo. Pero hoy es uno de esos días en los que el cielo bajo el que vivo lo pone todo en discusión. Ayer hacía un calor infernal y, desde esta mañana, lluvia, truenos, viento… un cielo a la altura de los ventanales de los edificios invita solo a escribir y pensar. Seguir leyendo

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03/04/14 Reflexiones # , ,

¿Qué significa libertad? ¡Y ya van 100!

¿Qué significa libertad? ¡Y ya van 100!

Unos días atrás me preguntaron qué significaba para mí el libertad del nombre de mi blog. No es una pregunta fácil esta, todo lo contrario, porque uno corre el riesgo de dejarse llevar por el momento y caer inexorablemente en los clichés. Un clásico, en estos casos, es empezar a soltar una serie de chorradas dignas de un peli romántica de segunda categoría. Puesto que eso es precisamente lo que quiero evitar aquí para empezar entré en la página de la Real Academia y busqué “libertad”, esto es lo que encontré: “Facultad natural que tiene el hombre de obrar de una manera o de otra, y de no obrar, por lo que es responsable de sus actos. […] Estado o condición de quien no es esclavo. […] Prerrogativa, privilegio […] Dominio o señorío del ánimo sobre las pasiones. Es un inicio, pero todavía no estoy satisfecho. Así que, aquí va mi definición personal de libertad:

Libertad es viajar. Pero esto ya lo sabíamos.

Libertad es comerse una pizza media hora antes de ir al gimnasio.

Es llegar al instituto con una sonrisa, de las de verdad.

Para mí, libertad es entrar en clase estresado o cansado, pero siempre motivado.

Es equivocarse, ser capaces de reírse de los errores (e intentar no volver a cometerlos otra vez).

Libertad es, después de ocho años de convivencias varias, llegar a casa y no encontrar a nadie, A NADIE. Por ende, libertad podría también ser aprovechar de esa soledad para girar en pelotas por casa, pero visto que eso no está entre mis hobbies lo borramos.

Libertad es vivir en una ciudad donde no conozco a nadie. Ir al gimnasio y conocer a gente; ir a tomar algo y conocer a gente, empezar a trabajar y conocer a gente;…

Libertad es salir a tomar una cerveza sin la obligación moral de volver a casa a las 6 de mañana (si pasa…pasa).

Libertad es escribir de viajes, compartir pensamientos, ideas y emociones.

Libertad es decidir qué hacer con mi vida. Es vivir en Suiza, en España, en Nicaragua, en los Estados Unidos, en Hungría.

Libertad es sinónimo de elección. Y aquellos de nosotros, suizos y “primermundistas”, que deciden no elegir y dejarse “enjaular”, pues…que se jodan.

Libertad es también decidir compartir algo con alguien.

Libertad es descubrir un lugar desconocido y empezar a soñar con visitarlo. Y luego visitarlo de verdad.

Libertad es dejarse raptar por los relatos de viajes de otros blogueros. Por los libros o un peliculón.

Libertad es pasar de las espías de Facebook, de las de la CIA y de Justin Bieber (que haga lo que quiera ese niñato, yo sigo escuchando a Sabina, De André, y si me da la gana, incluso a los Pennywise y a los Vomitiors).

El instante que dura el encuentro de dos miradas por la calle, es libertad pura.

Libertad es pegar la cabeza contra la pared, pero hacerlo por algo que nos deje más que una nariz rota y unos rasguños.

Mi libertad es hacer mil planes de viajes, deshacerlos, cambiarlos y volver a armarlos.

Libertad es hacerse un tatuaje sin pensar en cómo será dentro de 20 años.

Libertad es pararse a recordar momentos pasados y reírme solo. Bueno, eso también porque vivo solo. J Y es pensar: “cómo habría sido si…”

Ser libres no quiere decir ser invencibles; libertad es también tener unos límites, intentar ser consciente de ellos y convivir con ellos.

Libertad es volver a vivir mis viajes a través de mis fotos.

He aprendido que menos me quejo más libre me siento. Así que, si la matemática no es una opinión: libertad ≠ quejas y, + libertad = – quejas. Esto no quiere decir que no me enfade nunca o que algo no me pueda molestar. Simplemente me empeño más en encontrar una solución que en quejarme.

Ahora que lo pienso, ese libertad del blog me suena mucho a felicidad

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14/02/14 Reflexiones # , ,

Pagando mis deudas morales

Pagando mis deudas morales

Este es un post que tenía pendiente desde hace tiempo, una especie de deuda moral que quiero pagar. Libertad Viajera lleva unos meses seis meses online, algunos más si consideramos el primero embrión en el que conté las aventuras nicaragüenses. Todavía es un bebé, pero crece rápidamente y ya está sacando sus primeros dientecillos. Aunque tenga sólo medio año de vida, Libertad Viajera ha visto pasar delante de sus ojos unos cuantos lugares, ha conocido unas cuantas personas. Nació en un periodo de transición y cambios y pronto tuvo que despedirse de aquellos que le estaban cerca. Como comenté en uno de mis primeros post, cuando el telón baja y cambiamos de escena, inexorablemente, algunos de los personajes que nos acompañaban quedan atrás. Solo algunos seguirán teniendo un papel en nuestras nuevas hazañas. Uno de estos personajes, uno de los que siguen formando parte de mi historia es Rosana.

rosana

Libertad Viajera lleva unos seis meses online, pero esta es una excusa para dedicar un post a esta persona que ha visto nacer al blog, que incluso me sugirió el nombre que lleva con orgullo. Rosana estaba a mi vera cuando el blog era solo una idea, un lío de themes, hosts y plugins. Estaba ahí cuando widgets pensaba que era el nombre de uno de los Gremlins. Forma parte de mi vida desde algunos capítulos ya y, a pesar de los 8’779 km que todavía nos separan, sigue a mi lado.

rosana jack

Cuando Libertad Viajera empezó a lanzar mensajes al mundo lo hacía con ideas confusas y conceptos que me parecían graciosos solo a mí. Entonces llegaba ella y sin pedir nada a cambio empezaba a hacer hablar al bebé de una forma más limpia, más agradable. Justo como hace con sus alumnos en las clases de español, con seguridad y creatividad. Cómo olvidar sus carcajadas cuando leía mis primeros esbozos. Casi noventa post después su risa me llega a través de los cascos y de Skype, lejana pero igual de cálida y familiar. A Libertad Viajera le sigue costando hablar, porque a mí me sigue costando escribir. Pero sed clementes, acabamos de empezar.

rosana post

Libertad Viajera no anda sola, pero puede gatear. De vez en cuando, todavía necesita que alguien la coja de la mano y Rosana al final lo acaba haciendo, aunque me regañe, aunque diga que no quiere saber más del bebé-blog, ella sigue ahí. Sin embargo, como todo en la vida, también este chollo se acabó. Un día, después de la enésima revisión, se me puso delante y sentenció: “Si quieres que te siga ayudando tienes dos opciones: pagarme o reconocer públicamente mi aportación.” (Añadió probablemente un “¡joder!”, pero no podría jurarlo). Puesto que no creo que llegue nunca el día en que pueda pagarla, no me queda otra que reconocer delante de la blogosfera su ayuda constante en la “educación” de Libertad Viajera. Pues aquí vamos: “¡Muchas gracias, Rosana!” Ah, y ¡Feliz día de San Valentín!

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01/11/13 Reflexiones # , ,

Qué difícil es ser bloguero

Qué difícil es ser bloguero

¿Dónde están mis likes?

Esta es una palabra que tengo en la cabeza las 24h del día desde hace unos meses ya. Por lo que he leído, al principio suele pasarle a todo el mundo. Cuando el proyecto pasa del estado embrionario a la blogosfera y ahí empieza a dar los primeros pasos, uno se mete tanto en el proyecto hasta obsesionarse con el número de visitas (todavía estoy en esta fase), la búsqueda de los widgets más buenos y los plugins más útiles. ¡Lo quieres todo y ya! Una plantilla eficaz y bonita, una estructura solida, muchos textos y muchos lectores, muchos “me gusta”, muchos comentarios…fama, éxito, mujeres y champagne. Bueno, quizá esté exagerando un poco ahora. Sin embargo, te das cuenta de que a las primeras semanas les van sucediendo los primeros meses y a pesar de los esfuerzos te cuesta terriblemente construir el juguete perfecto, que ganarte un like es más complicado de lo que pensabas  -o, ¿serán solo mis amigos de Facebook que pasan de mis invitaciones? -. Las visitas van y vienen (o más bien, no vienen del todo). El gráfico de las estadísticas parece una serie de escaleras mecánicas que no quieren dejarte subir, acercarte al Olimpo de los blogueros. Entonces te preguntas cómo diablos harán Fulanito y Fulanita para tener 9’000, 12’000, 20’000 “me gusta”. ¿Cómo es posible que a la chica de tal blog la inviten siempre a visitar un país u otro? ¿Que el tío de tal otro tenga una trasmisión en la radio…? ¿Serán los nuevos Kapuscinski? ¿Bombardearán a sus amigos de solicitudes? ¿Tendrán enchufes en los periódicos y en las radios? ¿Cuál es la fórmula mágica? Qué difícil es ser bloguero…

Cuándo descubres siglas como SEO entras en un mundo terrorífico y emocionante

Si no te dejas venir abajo y no abandonas el proyecto, te tocará tirarte horas en la web leyendo cosas que parecen no servir para nada hasta que encuentres una frase, un concepto que te ayude a avanzar. Ahí es cuando descubres siglas como SEO y empiezas a leer tutoriales sobre cómo funciona eso y para qué sirve. Si de verdad tu blog es lo que quieres, seguirás buscando, leyendo, descubriendo y mejorando. En estas cosas la constancia, la fuerza de voluntad y la persistencia son la clave. Obviamente es necesario saber escribir, pero eso lo puedes aprender (yo estoy en ello y me arrastro en este camino al ritmo de faltas garrafales y algún que otro buen artículo). Además, ¿os había dicho alguien que a escribir se aprende también leyendo? Comerse un libro tras otro, leer mucho y leer de todo es otra clave. Es fundamental ser creativo y original y este es otro capítulo del manual imaginario del bloguero de éxito que hay que tener muy bien en cuenta. Si cuentas lo que cuentan otros cincuenta blogs de viajes, ¿por qué alguien debería leerte a ti y no a ellos? No hace falta viajar a donde no ha viajado nadie – aunque molaría -, pero sí es preciso hablar de Barcelona como no lo ha hecho ningún otro viajero. Destruye pues la ciudad estereotipada y vuelve a levantarla bajo otra perspectiva. Tener un blog es una tarea que toma mucho tiempo. El ejercicio de escribir un post toma tiempo. Hay que juntar ideas, redactar, releer, borrar y volver a escribir, volver a leer y limar frases, elegir palabras, mover párrafos. El proceso es amplio y cada uno tiene su estilo; la cadena de producción de un artículo constará de diferentes partes. [En cuanto escribí “cadena de producción de un artículo” me di cuenta de lo horrorosa que me salió la comparación. El texto hay verlo como una obra artística, no como un proceso industrial. Pero ahí lo dejo. Errare humanun est decían un tiempo].

En fin, abrirse camino en el mundo de los blogs no es nada evidente. El proceso es más largo de lo que uno piensa cuando entra por primera vez en WordPress o Blogger; desde que le das un nombre a tu creación hasta que los escalones de las visitas se transformen en tu Stairway to Heaven virtuales necesitarás un tiempo y mucha dedicación. Si tu alfombra voladora es la pasión y el viento que te empuja hacia adelante es el entusiasmo, ya estás en el buen camino.

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07/08/13 Reflexiones # , ,

Libertad Viajera: otro blog de viajes

Bienvenidos al mundo de Libertad Viajera

En los últimos años un número cada vez más importante de blogs ha invadido o, mejor dicho, está invadiendo la gran red. A mucho les parecerá la cosa más obvia del mundo, pero hablemos de cifra concretas. Según un estudio sobre el estado de internet en 2011 (The State of Internet), existen alrededor de 152 millones de blogs (a finales de 2012 probablemente nos estaremos acercando a los 200 millones). Sólo a nivel español el número estaciona en torno a los 4 millones, pero en este caso estamos hablando de datos no muy fiables. Dicho esto, es difícil pensar que exista algo que no se haya tratado en algún que otro blog! De la serie: “todo ya está inventado!”

1+2 = blog de viajes. Esta es la fórmula mágica que se esconde detrás de todo blog sobre ese tema. El amor por viajar se junta, a menudo, con dos formas de contar: la pasión por la escritura y esa necesidad crónica de captar cada momento importante con el ojo mecánico de una cámara de foto. No hace falta decir que esta no es una norma universal, pero que sí se ajusta a muchos blogueros-viajeros (o viajeros-blogueros). También en mi caso esta ecuación funciona, pero si es verdad que desde hace años mi Nikon es lo primero que meto en la mochila, la pasión por escribir está brotando sólo ahora. Después de muchos (nunca suficientes) viajes relatados a través de miles de fotos, quiero empezar a dar forma a mis aventuras con la ayuda de la palabras. El virus de la crónica de viaje me lo han ido contagiando algunos de los grandes gurús en este campo: de un periodista-viajero amante del Asia como Tiziano Terzani a Ryszard Kapuściński, que a lo largo de su carrera vivió en primera línea decenas de revoluciones y golpes de estado en el continente africano, pasando por los anecdóticos y divertidos libros de Bill Bryson.

libertad viajera

De la serie: “todo ya está inventado…pero, ¡(me) da igual!”

Ya he decido crear un blog, la temática también la tengo, mis viajes. Un último asunto me queda por aclarar: el idioma. A primera vista puede parecer una tontería, pero cuando tus posibles seguidores (amigos y parientes) se dividen, grosso modo, en hispanohablantes e italiano-hablantes, la cosa ya se complica. Mi intención es escribir un blog, al menos en parte, bilingüe.

En fin, este primer post quiere ser una breve introducción para presentar mi recién nacido bloguillo al mundo virtual y un input para que los que hayan acabado aquí por casualidad, desgracia o voluntad propia sigan echándole un vistazo en el futuro! Ya sé que no estoy entregando al mundo la verdad absoluta ni la cura a enfermedades hasta ahora incurables. Ya sé que está todo inventado, pero…¡(me) da igual!

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Jack

Amante de la comida callejera, los autobuses incómodos, las carreteras polvorientas y los colchones en el suelo; amante de todo lo que está al otro lado de la ventana. Amante del mundo y de la buena compañía.

Me llamo Jack y en este espacio virtual comparto emociones reales.

El ojo detrás de la cámara, los dedos que teclean, la mente que, a veces, piensa: todo eso me pertenece; así como los derechos sobre los textos, las fotos y las informaciones publicadas en Libertad Viajera.

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