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septiembre 14, 2016 at 11:00 am

Qué llevar en la mochila

Qué llevar en la mochila

Premisa: A principios de 2014 publiqué una lista de cosas para llevar en la mochila cuando nos vamos de viaje. Un año y medio después y unos cuantos km más respecto a aquellos días, me di cuenta de que esa lista ya no tenía mucho sentido. De ahí la necesidad de escribir otra, actualizada y, quizás, definitiva.

 

La teoría de las 100 cosas

Por norma general, creo que todos vamos quitando cosas de la mochila a medida que viajamos. Quien más quien menos, todos nos fuimos la primera vez de viaje con objetos totalmente inútiles en el equipaje. Y no nos salimos de rositas. De todos modos, creo que este proceso es casi inevitable por dos sencillas razones.

En primer lugar, todo viajero vive un cambio a nivel mental: viajar nos permite darnos cuenta de que las cosas que realmente necesitamos para vivir son pocas. Según una teoría minimalista que desarrolló Dave Bruno, un californiano que animaba a la gente al desafío personal de vivir con menos de 100 cosas. En realidad, la historia de Bruno tiene algunas lagunas (por ejemplo, ¿la ropa interior cuenta como conjunto o cada calzoncillo suma?), pero la idea de fondo es interesante. En una sociedad basada en el aleteo continuo e injustificado de las tarjetas de crédito, sería importante volver a capacitar un poco. Todo lo que necesitamos cabe en una mochila y, añadiría, ni siquiera tiene que ser una enorme. Es cierto que una vida sedentaria nos obliga a poseer algo más respecto a cuándo estamos viajando, pero el concepto de base es el mismo.

La segunda razón, en cambio, es más física. Quién no se ha arrepentido profundamente de haber llevado ese par de zapatos más “por las dudas” y que durante el viaje le partieron la espalda. Todo lo que nos llevamos en una mochila lo tenemos que cargar en la espalda. No hay ni ruedas ni sherpa que hagan el esfuerzo para nosotros.

Viaje tras viaje, he ido dejando cosas que al principio me parecían imprescindibles: ya casi no llevo música porque paso casi todo el día en compañía de alguien (ya sea con Couchsurfing o haciendo autostop); por la misma razón, el Kindle me lo pienso dos o tres veces antes de meterlo en la mochila, ya que el poco tiempo “libre” que tengo lo suelo pasar escribiendo; las camisetas han pasado de 7 a 3-4, y así también la ropa interior, los pantalones, ect.. Además, casi siempre se encuentra una lavandería pública o, aún mejor, en tu hostal o en casa de quien te hospede puedes lavar. Recuerda, si viajas en el mismo clima, da igual que el viaje dure 2 semanas o 6 meses, el equipaje será prácticamente el mismo.

 

¿Mochila o maleta?

Aquí no me voy a detener mucho, ya que me parece prácticamente imposible hacer cierto tipo de viaje con una maleta. Pero he visto de todo y, por supuesto, cada uno es libre de viajar como mejor cree. El octubre pasado viajé un mes a dedo con una china que arrastraba su trolley por las autopistas sin el menor sentido del ridículo. Como siempre, de gustibus

Tengo que admitir que yo nunca me he detenido mucho en los tipos de mochila que hay en el mercado, pero os aconsejo que hagáis vuestras investigaciones antes de comprar una. Hace años compré una maravillosa y carísima Deuter, pero fue un tremendo error de novato porque la elegí de 80 litros… sin pensar en que habría tenido que cargar con todo ese peso. De esa primera compra sigo usando el day bag de 10 litros que iba enganchado a la grande, porque la calidad de las Deuter es fenomenal. Desde 2011, viajo con una Quechua de 60 litros, que no es nada del otro mundo, pero es un buen compromiso de calidad-precio. Desde hace año y medio, uso también una Trevolution Quantum de 32 litro que en origen usaba como day bag para las cosas tecnológicas y que poco a poco se está transformando en mi mochila “grande”. Si no sabéis por dónde empezar, no os desaniméis que en YouTube hay un montón de recensiones de mochilas.

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¿Una o dos mochilas?

Hasta el último mes y medio que pasé entre Borneo y Malasia peninsular había viajado siempre con dos mochilas. Viajar con una mochila sola tiene muchas ventajas: no te arriesga a perder de vista tus cosas, si no es más grande de 50-60 litros la podrás llevar siempre contigo, incluso en los aviones, tendrás más movilidad a la hora de ir por la calle, subir y bajar de un tren, etc. Sin embargo, hay una razón que me empuja a llevar dos: todos los cacharros electrónicos. Estamos hablando de ordenador, cámara, disco duro externo y similares. Aunque consiga meter todo en una mochila, los objetos tecnológicos estarían demasiado apretados y acabarían estropeándose. Por eso, yo viajo con dos mochilas. Una que no se aleja nunca de mí y otra con la ropa y las demás cosas.

 

¿Cuál es el peso ideal?

Si viajamos con mochila (porque de este tipo de viaje y equipaje va esta entrada) el peso es un factor determinante. Técnicamente, dicen que el peso de tu equipaje no debería ser superior al 10% de tu peso o, como mucho, a unos 10 kg. Yo, de momento, no consigo llegar a tanto, porque llevo siempre una réflex bastante pesada y el ordenador con sus cables. Una vez más, la parte tecnológica me jode un poco el plan, pero, al fin y al cabo, es indispensable para mí. El equipaje del mes y medio en Malasia pesaba unos 6 kg, mientras que las dos mochilas de los 4 meses por Asia llegaban a unos 15 en total.

Como siempre existen los extremos. En Turquía pasé un par de días con un tío francés que llevaba una mochilita súper ligera que pesaba, en total, unos 6.5 kg. Lo más fuerte es que llevaba todo para acampar. El tío pertenece a la corriente de los viajeros ultralight packing, los minimalistas de la aventura. Cada prenda está hecha en microfibra y casi cada objeto tiene que poder servir para más cosas. En Irán, en cambio, me topé con una alemana en su primer viaje largo. La tía iba a viajar más de un año (de hecho, sigue de viaje) y llevaba una mochila enorme, un trolley igual de enorme y seis pares de zapatos. Estoy seguro de que después de todo este tiempo su equipaje habrá disminuido fuertemente.

 

Clima, tipo de viaje

Evidentemente, el clima afectará nuestro equipaje. La mochila para el Transiberiano abultará algo más que la que nos llevamos un mes en las playas de Malasia, pero hay cosas imprescindibles que necesitaremos en las cuatro temporadas. Una lista detallada de lo que me llevé durante el Transmongoliano la encontráis pinchando aquí [DISPONIBLE DESDE 07.10].

Antes de armar nuestra mochila tendremos que preguntarnos también, qué tipo de viaje tenemos en mente. Ir a escalar una montaña no es lo mismo que ir de ciudad en ciudad. Dormir en la tienda de campaña nos obligará a llevar cosas que no necesitamos si nos quedamos en un hostal. En mi caso, mis viajes suelen ser una mezcla de aventuras distintas. Hoy puedo estar visitando una ciudad y mañana ir a hacer un trekking de un par de días. De todos modos, hasta la fecha, nunca me he llevado la tienda conmigo (pero sí, casi siempre, el saco de dormir). La ropa que llevo en mi mochila me permite moverme bastante cómodamente del hormigón a la naturaleza (sin llegar a condiciones extremas).

 

Qué me llevo en la mochila

Después de tanto disertar, vamos a ver qué me llevo en la mochila cuando viajo. ¿Conseguiré quedarme por debajo de las 100 cosas?

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Cómo doblar la ropa

Después de haber elegido vuestra mochila ideal y haber seleccionado todo lo que os vais a llevar de viaje toca doblar la ropa y encontrarle un hueco a cada chisme electrónico.

Echadle un vistazo a este video, yo la ropa la doblo así y mi mochila siempre está súper ordenada.

 

 

¡Ahora te toca a ti!

¿Qué te parece esta lista? ¿Añadirías o quitarías algo?

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Jack

Amante de la comida callejera, los autobuses incómodos, las carreteras polvorientas y los colchones en el suelo; amante de todo lo que está al otro lado de la ventana. Amante del mundo y de la buena compañía.

Me llamo Jack y en este espacio virtual comparto emociones reales.

El ojo detrás de la cámara, los dedos que teclean, la mente que, a veces, piensa: todo eso me pertenece; así como los derechos sobre los textos, las fotos y las informaciones publicadas en Libertad Viajera.

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