Share with your friends










Enviar
  • es
  • it
abril 30, 2014 at 10:01 am

Maidán: el corazón de la revolución

Maidán: el corazón de la revolución

Anna me dice que si quiero mear mejor vaya ahora al Mc Donald’s de la esquina. Estamos a dos pasos de Maidán y nos espera una vuelta larga e intensa. El sol hace rato que se ha despedido y la plaza ya es muy oscura. Ya lo dije, me la esperaba vacía. Pero no lo está. Parece más bien un campamento militar. Un montón de tiendas, alambre y barricadas. Banderas amarillo-azules y rojinegras por todas partes. Parece que el arcángel Miguel y la diosa Bereginia tienen buena compañía. Algún fuego esporádico calienta los palmos de hombres en uniforme militar, son los de la Self defense, responsables de mantener el orden en la Plaza de la Independencia, Maidán Nezalézhnosti, como se conoce por aquí. Los acompañan gente vestida de civil. Juntos forman el ejército del pueblo ucraniano. En la gran plaza hay un silencio religioso. Un no ruido, como si se quisiera compensar los gritos de guerra de los últimos meses. Es un silencio que llena el ambiente y para los que estuvieron aquí tiene que ser brutal.

_DSC0024 _DSC0043

No hay mucha gente alrededor de la plaza, casi nadie entre las tiendas de campaña. Nosotros pedimos permiso y pasamos.

_DSC0037 _DSC0409

Anna estuvo aquí antes y durante la revolución, y volver le acelera el corazón. Se le nota la emoción en lo que cuenta, en cómo me lo cuenta. Su narración no consigue – ni quiere – esconder el orgullo que acompaña al éxito de las grandes empresas. Pero, pues sí, siempre hay un pero… este río de positividad y recuerdos está enturbiado por la convicción de que la historia aún no ha terminado. La calma de las últimas semanas para muchos ucranianos no es más que la confirmación de una situación inestable que todavía hay que solucionar. De repente Crimea es rusa, y en el este los filorusos preocupan.

maidán maidán

Cruzamos la plaza: la puerta con el arcángel y la famosa columna delimitan una parte importante de la historia reciente del país. Pero los enfrentamientos más brutales entre manifestantes y los Berkut, -antidisturbios a sueldo del gobierno- y las muertas tuvieron lugar en una calle adyacente, Instituskya. Algunas personas sacan fotos a los pequeños altares en homenaje a las víctimas. Ladrillos o neumáticos soportan el peso de una foto y algunas velas. Un nombre y una fecha para recordar a los Heaven’s Hundred, como se les dice a aquellos manifestantes que no pudieron ver a Yanukóvich destituido. A la izquierda, un enorme edificio  muestra las quemaduras de la batalla; enfrente está el Hotel Ucrania, desde donde disparaban los francotiradores. Encontramos otras barricadas, Anna me indica hasta donde llegaban en los días de la revolución. A mí me impresionan ya en su estado actual. Neumáticos amontonados y un sinfín de adoquines arrancados del suelo de la plaza. Las tiendas militares parecen no terminar nunca. La gente sigue viviendo aquí, como si estuvieran esperando algo, como si sintieran que algo todavía tiene que pasar. Hay cocinas de campo, sofás en las entradas y algún que otro ordenador. De nuevo, mi compañera me recuerda cómo era de enorme todo eso en enero y febrero, clímax de la batalla. Los primeros meses la revolución se llevó adelante de forma pacífica y Maidán era un punto de encuentro donde compartir un momento bonito. Cuando la policía decidió usar la fuerza todo cambió. Empezaron los enfrentamientos y empezaron a desaparecer los heridos de los hospitales. La que nació como protesta contra la firma de los acuerdos con Putin, se transformó en una cuestión patriótica. Antes se manifestaba por  Europa, ahora se lucha por Ucrania. Se abrieron hospitales en los bares, la revolución pacífica había terminado. Maidán a mí me impresiona y la emoción que acompaña el relato de aquellos días ya me ha hechizado.

_DSC0049 maidán

Maidán ha sido el corazón de la revolución y hoy es el símbolo de la misma. También por eso la gente sigue aquí. Además, para dentro de menos de un mes están programadas las elecciones del nuevo presidente de Ucrania y quién sabe qué están tramando los rusos. La calma es solo aparente, algo todavía tiene que pasar. Por eso esas caras serias entre las tiendas, por esos esos reflejos duros entre las llamas de las hogueras no apagadas y la oscuridad.

P.D.: Una selección de las mejores fotos que saqué en Maidán la podéis ver en este foto post: Maidán 2014. La posrevolución en 30 imagenes. ¡No os lo perdáis! 🙂

Share with your friends










Enviar
0 likes Ucrania # , , , ,
¿Te unes a Libertad Viajera?

Únete al newsletter y recibe un regalo cada 15 días

Psst! Recuerda confirmar tu suscripción con el mail que te acabo de enviar

7 thoughts on “Maidán: el corazón de la revolución

  1. Ángel dice:

    Impresionante post, debió de ser impactante estar allí… sigue así y mucha suerte!

    1. Jack dice:

      Hola Ángel! Gracias por pasarte! 😉
      Ufff, Pripyat es uno de los sitios más extraños e impresionante que he visitado ne mi vida!
      un abrazo grande!

  2. Simona dice:

    … Sono racconti che mi creano inquietudine e al contempo voglia di saperne di più… Interessantissimo!

    1. Jack dice:

      Ciao Simona!
      Lo stesso mix di emozioni mi ha spinto a visitare Kiev in questo periodo. La curiosità e la voglia di “saperne di più” a volte ci porta in luoghi davvero impressionanti!

  3. Alex dice:

    Could it all be a set-up? A show organized by politicians at the expense of ordinary people to give the latter an illusion of freedom?

    Where did the mass manipulation technologies of Gene Sharp succeed and where didn’t they go as expected?

    Can people be controlled with mass media owned by politicians? Why revolution and not evolution?…

Deja un comentario

Tu dirección de correo electrónico no será publicada. Los campos obligatorios están marcados con *

Jack

Amante de la comida callejera, los autobuses incómodos, las carreteras polvorientas y los colchones en el suelo; amante de todo lo que está al otro lado de la ventana. Amante del mundo y de la buena compañía.

Me llamo Jack y en este espacio virtual comparto emociones reales.

El ojo detrás de la cámara, los dedos que teclean, la mente que, a veces, piensa: todo eso me pertenece; así como los derechos sobre los textos, las fotos y las informaciones publicadas en Libertad Viajera.

¿Te unes a Libertad Viajera?

Recibe las últimas actualizaciones de Libertad Viajera directamente al correo y sigue viajando conmigo. Solo tienes que rellenar el formulario de aquí abajo. Cada 15 días habrá una sorpresa esperándote

Psst! Recuerda confirmar tu suscripción con el mail que te acabo de enviar

¿Te perdiste este post?
ESTE BLOG PARTICIPA EN
La Comunidad Viajera